Cavernícola Citadino

 

A Adriana Valencia

El cavernícola se transforma en calles sucias

hendidas en basureros

de la urbe de sal

corrompe los estereotipos

las voces estereofónicas de alguna ópera gordinflona

que flota en el húmero de un naufrago aturdido

El cavernícola se disfraza de banquero

cuenta doblones de dientes

de presidente muertos

Cavernícola libérrimo que vives atado a las briznas de brisas matutinas

Cavernícola

te disfrazas de agente periodiquero

de extraterrestre agrícola

y

funcionario negro…

Son tus carnes

alimentos nutricionales empacados en Miami para alimentar Zamuros domésticos…

cavernícola de ceño fruncido

aún te refugias de capitales ácidos en los recovecos fúnebres de una ciudad convulsa…

Los edificios grises se masturban

apuñalando el apéndice enfermo de tu ciudad…

cavernícola esquizofrénico

erguido en dos patas por la gracia de Dios

perturbas al cuatrero

eres sumiso al cuatrista desafinado

que entona letras fétidas de hombres barbados

susurrantes canciones que vibran con elocuencia

cúpula orquestal de una ciudad endemoniada

Cavernícola ataviado de rencores

cimarrón indecente

huyes de las feroces miradas filosóficas del iguanodonte

permítete la lanza de poeta

escudo borgiano de los incrédulos y machos de letras…

cavernícola fornido

cabalgas la miseria de tablas podridas

de concéntricas sonrisas martirizantes

filarmónicas suicidas que entonan a Bach

con labios desabridos y voz de chica rubia de coral

cíclico confluir de vellos

pecho peludo pesado y sudado

obrero sin sindicato

con prismas tejidos en la ropa íntima de su ideología

borde acústico del masoquista erecto

el partidista lo golpea con tifones punzantes

lo desangra en un apnea atemporal

asfixia su pulgar izquierdo

Cavernícola citadino te enfrentas al duro horizonte

difuso

obstruido por pavimento

y ancianas muertas en las esquinas

héroes pegosteados en el Pirelli de un atiborrado turboencefalobus

con dirección a los suburbios infernales de la necrópolis de Rimbaud

Cavernícola que mueres,

la modernidad te excreta en el rostro

los poetas paranoicos mienten tu figura

mientras llenan su cuerpo de calco

Cambia de color tus ojos

emigra al otro hemisferio de tu mente

antes que la evolución borre tus pasos.

 

 

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